Los tees dominan la calle y  las instalaciones del Centro Nacional, con soberbias vistas sobre Madrid. Su distancia puede confundir a los jugadores que esperan un hoyo sencillo. El drive en bajada exige concentración, pues la zona de calle está fuertemente protegida por un bunker a la izquierda, lo que invita al gran pegador a volar sobre el mismo. El moldeo de la calle crea una zona suave y plana en la caída esperada de bola, y desciende de forma ondulante hacia el green. Así, quien arriesgue con un drive largo puede verse favorecido por las formas naturales del hoyo. Para el segundo golpe es conveniente no distraerse con las vistas ya que el green se encuentra muy protegido, por lo que deberá ser atacado con precisión para conseguir un putt franco para birdie.

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